El AVR incorpora una doble función de protección contra sobreexcitación que evita eficazmente daños en el generador ante condiciones anormales de operación.
Además, cuenta con detección de voltaje trifásico, lo que permite identificar y corregir problemas de seguridad eléctrica provocados por desequilibrios de carga entre fases. Esta característica lo hace especialmente adecuado para aplicaciones donde la carga varía con frecuencia.










